Las diferencias no pueden servir como pretesto para anular. Reconocer que todos somos únicos puede ser muy gratificante cuando permitimos ver en los demás virtudes, que pueden tener y de las cuales carecemos otros. Ser únicos no quiere decir perfección. Ser diferentes no quiere decir atraso, rechazo, maltrato y/o indiferencia. Cuando la generosidad nos permite ver mas allá del límite que marca la vista, es cuando el alma logra dar paso a nuestro crecimiento.
Quien tiene hijos, esa enorme Bendición; puede , tal ves, saber de lo que estoy escribiendo. Durante el crecimiento pasamos el tiempo encaminando a ese pequeño por el sendero de la vida que según, nuestra vaga experiencia creemos que es el mejor. Ya mayorcitos nos quejamos de su impuntualidad, o tal vez de su frescura, quizás de su irresponsabilidad, de pronto de su falta de ánimo, siempre de su manera de hablar, de ....
Sin embargo , algo de esa conducta nos revela nuestra propia imagen: estamos frente a un espejo donde la imagen que se proyecta es la nuestra, la propia. Se necesita de madurez, generosidad y humildad para reconocer que sus fallas no son más que las nuestras.
Se requiere de mucho amor para reconocer que nos equivocamos, que con dulzura y franqueza debemos reconocer nuestro error y con el apoyo incondicional de ese hijo enmendar la tarea, nuestra tarea. Aprender a respetar espacios, gustos, criterios no es fácil, quién lo creyera sobre todo el de nuestros hijos. Formar es una gran cosa. Das parámetros, ejemplo, escuchas, hablas, apoyas y poco a poco cuando ves los simientos fortalecidos, con cautela y sin decir nada, permites con gesto amoroso y la satisfacción de haber dado lo mejor de ti que ese ser , ya no tan pequeño, comience a elevar sus propio obra. Aún estás ahí, para cuando, en realidad te necesiten. Y aún tan cerca debes permanecer lo suficientemente alejada como para dar espacio y tiempo al crecimiento de ese artista, de ese ser. De esa persona individual nacida de ti, pero diferente a ti. Y que bueno que sea asi. De seguro será mejor que tu. De seguro que si todos hacemos bien nuestro papel permitiremos que cada vez las generaciones mejoren y así que este mundo también lo haga.